La Semana Santa en Benalmádena es una experiencia única que combina fervor religioso, tradición andaluza y un entorno privilegiado en la Costa del Sol.
Este municipio malagueño, dividido en los pintorescos núcleos de Benalmádena Pueblo y Arroyo de la Miel, se transforma durante estos días en un escenario vibrante donde locales y visitantes se unen para vivir una celebración cargada de emoción, cultura y belleza. A continuación, exploramos los encantos que hacen de la Semana Santa benalmadense un evento inolvidable.
Una Dualidad Encantadora: Benalmádena Pueblo y Arroyo de la Miel
Uno de los mayores atractivos de la Semana Santa en Benalmádena es su diversidad geográfica y cultural. Las procesiones se desarrollan en dos entornos distintos, cada uno con su propio carácter. En Benalmádena Pueblo, las estrechas calles empedradas y las casas blancas típicas de un pueblo andaluz crean un ambiente íntimo y evocador. Aquí, los tronos avanzan entre rincones llenos de historia, como la Plaza de España o la iglesia de Santo Domingo de Guzmán, ofreciendo estampas que parecen sacadas de una postal.
Por otro lado, Arroyo de la Miel aporta un aire más urbano, con avenidas amplias que permiten disfrutar de las procesiones desde una perspectiva diferente. Esta dualidad hace que la Semana Santa en Benalmádena sea accesible y variada, ideal tanto para quienes buscan la solemnidad de un pueblo tradicional como para aquellos que prefieren un entorno más moderno y animado.
Procesiones Llenas de Pasión
Las procesiones son el corazón de la Semana Santa benalmadense. Desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Resurrección, las cofradías recorren las calles portando imágenes veneradas que narran la Pasión de Cristo. Entre las más destacadas está la procesión de Nuestro Padre Jesús Nazareno, conocida por su emotividad, y la del Santo Entierro, que impresiona por su solemnidad. La Virgen de la Soledad, que desfila en la madrugada del Viernes Santo en completo silencio, es otro momento cumbre que deja una huella imborrable en los espectadores.
Los tronos, llevados a hombros por los costaleros, son acompañados por bandas de música, cornetas y tambores que llenan el aire de melodías solemnes. La participación de la comunidad es palpable: generaciones enteras se involucran, desde los más pequeños, que desfilan en las procesiones infantiles, hasta los mayores, que transmiten las tradiciones con orgullo.
“El Paso”: Un Espectáculo Único
Un rasgo distintivo de la Semana Santa en Benalmádena es “El Paso”, una representación teatral al aire libre de la vida, muerte y resurrección de Jesús. Declarada Fiesta de Singularidad Turística Provincial, esta obra, que se celebra en el Parque Retamar los Jueves y Viernes Santos, cuenta con la participación de más de 150 vecinos que se convierten en actores por un día. Con una cuidada escenografía y un guion que conmueve, “El Paso” atrae cada año a miles de personas, consolidándose como un referente cultural de la Semana Santa malagueña. En 2025, además, se celebra su 75 aniversario, prometiendo una edición especialmente memorable.
Gastronomía y Tradiciones Dulces
La Semana Santa no solo alimenta el espíritu, sino también el paladar. En Benalmádena, los dulces típicos de esta época son un deleite para los sentidos. Las torrijas, empapadas en miel o azúcar y canela, los pestiños crujientes y las tortas de aceite con un toque de anís son protagonistas en las mesas. Estos manjares, heredados de recetas tradicionales, se pueden disfrutar en las pastelerías locales o en los hogares, donde las familias comparten momentos alrededor de la mesa.
Un Ambiente Acogedor y Familiar
A diferencia de las grandes ciudades, la Semana Santa en Benalmádena ofrece un ambiente relajado y cercano, perfecto para disfrutar sin agobios. Las dimensiones del municipio permiten seguir las procesiones de cerca, casi tocando los tronos, y encontrar siempre un buen lugar para contemplarlas. Además, el clima primaveral de la Costa del Sol invita a combinar la experiencia religiosa con paseos por el Parque de la Paloma, visitas a la costa o momentos de ocio en familia.
Un Destino para Todos
Benalmádena en Semana Santa es mucho más que procesiones. Es un destino que combina espiritualidad, cultura y ocio en un entorno privilegiado. Tanto si eres un apasionado de las tradiciones religiosas como si simplemente buscas una escapada primaveral, este rincón de Málaga te sorprenderá. La hospitalidad de sus gentes, la riqueza de sus costumbres y la belleza de sus paisajes hacen que la Semana Santa en Benalmádena sea una experiencia que se queda grabada en el corazón.
Si planeas visitarla, no olvides reservar con antelación, ya que la popularidad de esta celebración crece cada año. ¡Prepárate para descubrir los encantos de una Semana Santa única en Benalmádena!